Muchos navegando por
Facebook o alguna otra red social nos hemos topado con imágenes terribles y
crueles, que nos causan indignación. Y en consecuencia reaccionamos ya sea
poniendo algún comentario, incluyendo insultos y compartiéndolo.
Sin
embargo no es suficiente como para poder hacer un cambio.
¿Qué más puedo hacer
para contribuir a evitar el sufrimiento y la tortura de los animales?
1. Evitar el consumo de alimentos de origen animal (carne, huevos y lácteos), pues más del 90 por ciento de los animales maltratados son para producir comida. Podemos reemplazar nuestros platos favoritos por recetas libres de ingredientes animales; pedir la opción vegana en el menú o la más amigable; visitar restaurantes y comprar productos veganos.
Si te resulta complicado, sólo con el hecho de reducir el consumo de estos alimentos estás haciendo mucho, siempre hay un comienzo.
2. Elegir artículos de cosmética e higiene personal de marcas que no realicen pruebas con animales. Puede resultar muy complicado, habiendo muy pocas opciones o ninguna, dependiendo del lugar en donde vivas. El bicarbonato de sodio puede reemplazar perfectamente el champú, ya tienes por dónde empezar.
3. Elegir prendas de vestir elaboradas a base de textiles y materiales sintéticos. El algodón es una buena opción. Evitar a toda costa la compra de artículos de piel y cuero.
4. No asistir a espectáculos que utilizan animales, como corridas de toros, zoológicos, acuarios, carreras de caballos, peleas de gallos, circos, etc. De este modo boicoteamos a las empresas que patrocinan dichos espectáculos.
5. No adquirir aves, peces, roedores, reptiles ni otros animales para vivir en casa. Sólo perros y gatos son animales domesticados para vivir junto al humano. A estos últimos hay que evitar comprarlos; promovamos y apliquemos la adopción, la tenencia responsable y la esterilización, pues son las medidas más efectivas para reducir la fauna callejera y la sobrepoblación.
6. Alzar la voz, compartir, difundir información, denunciar, sensibilizar. Unirse a un grupo u organización que trabaje en promover los derechos animales.
El cambio comienza de uno, basta con dar el primer paso. Si ya eres vegetariano o vegano, se amable con quien no lo sea. No juzgues a los demás por su manera de alimentarse. Tu manera de relacionarte y comunicarte debe animar a los demás a interesarse por tus valores. No seas arrogante ni uses discursos agresivos. Eso es lo último que necesitan los animales.
Si te resulta complicado, sólo con el hecho de reducir el consumo de estos alimentos estás haciendo mucho, siempre hay un comienzo.
2. Elegir artículos de cosmética e higiene personal de marcas que no realicen pruebas con animales. Puede resultar muy complicado, habiendo muy pocas opciones o ninguna, dependiendo del lugar en donde vivas. El bicarbonato de sodio puede reemplazar perfectamente el champú, ya tienes por dónde empezar.
3. Elegir prendas de vestir elaboradas a base de textiles y materiales sintéticos. El algodón es una buena opción. Evitar a toda costa la compra de artículos de piel y cuero.
4. No asistir a espectáculos que utilizan animales, como corridas de toros, zoológicos, acuarios, carreras de caballos, peleas de gallos, circos, etc. De este modo boicoteamos a las empresas que patrocinan dichos espectáculos.
5. No adquirir aves, peces, roedores, reptiles ni otros animales para vivir en casa. Sólo perros y gatos son animales domesticados para vivir junto al humano. A estos últimos hay que evitar comprarlos; promovamos y apliquemos la adopción, la tenencia responsable y la esterilización, pues son las medidas más efectivas para reducir la fauna callejera y la sobrepoblación.
6. Alzar la voz, compartir, difundir información, denunciar, sensibilizar. Unirse a un grupo u organización que trabaje en promover los derechos animales.
El cambio comienza de uno, basta con dar el primer paso. Si ya eres vegetariano o vegano, se amable con quien no lo sea. No juzgues a los demás por su manera de alimentarse. Tu manera de relacionarte y comunicarte debe animar a los demás a interesarse por tus valores. No seas arrogante ni uses discursos agresivos. Eso es lo último que necesitan los animales.
Espero que este pequeño
aporte ayude, ahora te toca a ti…